domingo, 13 de julio de 2014

Mi Vecino se muda

Después de ese día que había pasado la tarde con José, raramente me quedaba solo con él, aunque no volvimos a jugar de nuevo por un tiempo. Pasó aproximadamente unos 6 meses cuando me preguntó: ¿Sigues cambiándote? A lo que le dije: Sí, cuando estoy solo; Me dijo: Me gustaría verte de nuevo, nos vamos a mudar, si que me gustaría una despedida de tu parte; Yo le pregunté: ¿No los volveré a ver?; Creo que no, porque nos regresamos a Tumbes: Dijo. Yo me quedé pensando y le dije mañana no habrá nadie en casa, puedes venir, y él me dijo que también estaría solo mañana,  que mejor vaya yo, y además tengo una nueva película para verla juntos, acepte y quedé en verlo al día siguiente.

Me levanté temprano, hice mis cosas que tenía que hacer, almorzé a las 12, (mi mamá siempre dejaba la comida lista), me bañé y fui a ver a José, era la 1 de la tarde, sabía que tendríamos por lo menos hasta las 6 de la tarde, entré por su ventana y ahí estaba él sin polo y con un short, me dijo: Sabes te conseguí algunas cositas: un calzoncito que su hermanita ya no usaba porque le quedaba chico, un brasier pequeño, unos zapaticos con taco de su hermana, (su hermana era menor que yo, pero era grande como si fuera de 13 años); al calzón y al brasier los modifiqué un poco para que te quede: me dijo; sé coser y espero que te encaje bien; también había unas medias largas para niña, una faldita, una blusita;  Yo le dije: me gusta;  y me dijo: aún falta; aqui tienes un lápiz labial, y esta peluca que era de un disfraz, cámbiate  y avísame cuando estes lista.

Yo empecé a cambiarme, me puse las medias larguitas que eran blancas y me llegaban hasta mis nalgas, el calzoncito estaba modificado de modo que era bien chiquito, me apretaba y se me metía en medio de mi potito apretando muy rico mi anito, el brasier estab justo, la faldita apenas me tapaba algo, y la blusita de mangas cortas, me quedaba divina, me puse los zapatitos de taco, un poquito grandes, pero los podía usar sin problemas, me puse la peluca y me pinte los labios con ayuda del espejo y como podía, era mi primera vez que me pintaba los labios, cuando terminé le dije que ya estaba lista. Cuando entró a verme  me dijo que parecía toda una muñequita, a lo que me acurruqué y le dije gracias.

Me pidió que me heche provocativamente en su cama, puso el video y era otra película porno, me empezaba a excitar viendo como el hombre penetraba a una chica vestida de colegiala, casi como yo estaba, josé se acercó con su pene erecto y lo empecé a besar como hacía la chica de la película; ¡Así, chupalo bien, vamos putita!¡te gusta ser putita no!: me decía; yo seguía lamiéndolo y chupándolo como podía,  de pronto se subió a la cama, me puso en cuatro agacho mi cabeza, y levanto mas mi culito, mientras miraba la televisión que estab delante de mí, también de pasada un espejo que estaba al costado y podía ver que era una completa niñita que estaba delante de un hombre con un pene encima de mi potito, que vista mas rica y estaba super excitada, sentía como sobaba su pene en mi anito, me baja el calzón y me roza y soba encima de mi anito, yo estaba en el cielo babeando de placer, mirando la tele y el espejo, ya no podía mas quería sentir mas, y José tampoco se aguantaba, y coloco su pene mojado, jugoso encima de mi anito y empezó a empujarlo, despacio, despacio, ¡fue una sensación increible! lo sentía entrando, me dolía pero a la vez sentía un gusto muy rico, ¡agarraba con fuerzas las sabanas, babeaba a más no poder, con el reflejo del espejo y la porno en la tele, estaba a full, no quería que parara, empujaba mis nalgas hacia él, y entraba más y más, y me la metió toda, estaba feliz, con dolor, con placer que nunca había probado, y empezó a sacarla y meterla despacio, me decía: ¿Te gusta mi bebita?, ¿Te gusta pequeña puta?, Esto es lo que esperabas ¿no?; Yo extaciada le decía: Sí, soy una nenita, me gusta mucho, métela mas y no la saques, y gemía como la mujer de la película, me sentía mujer, poseida del mas rico placer y extasis, cuando empezó a metermela mas rápido y mas fuerte, le decía: Sigue así, sigue me gusta, soy tuya, en ese momento sentí algo caliente y ardiente que corría por mis entrañas, sentí que algo había salido disparado, que a su vez hizo que sintiera un hormigueo en mi penecito que estaba paradito,  sentí que José sacaba su pene, y se echó en la cama, yo sentía que estaba mi anito abiertito y que algo quería escurrir, fui al baño, me sequé, me cambié, y cuando estaba por irme le dije: Espero que te haya gustado tu despedida y si nos volvemos a ver me gustaría repertirlo de nuevo, fui a mi casa y me bañé de nuevo, esa noche dormí tocándome mi anito que estaba abiertito pero yo estaba feliz.

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